9 ERRORES QUE COMETES A LA HORA DE COCINAR PASTA, MIRA CUALES SON Y COMO EVITARLO.

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9 errores usuales que gente comete a la hora de cocinar pasta…

La pasta es un plato que se lleva preparando desde casi el comienzo de la agricultura, miles de años antes de Cristo. Una simple masa de cereales y agua (principalmente) que en las manos adecuadas es un verdadero manjar. Siendo uno de los emblemas de la cocina italiana, cambió de nombres en repetidas ocasiones a lo largo de la historia. Originariamente se llamaba “maccare”, una palabra parecida al verbo del latín “machacar” (debido a su elaboración). “Lasagna”, “fidelli” y “vermicellai” son otros de las denominaciones por las que pasó durante varios siglos. Sea como fuere llamada, la tradición se suele romper en nuestros hogares con fallos típicos que nos impiden disfrutarla al 100%. A continuación te dejamos con estas 9 cosas que deberías evitar…

1. No poner sal en el agua

No necesitas añadir este mineral al agua antes de que empiece a hervir, pero tendrías que ponerlo antes de incluir la pasta. De otra manera, se enfriará debido a que la sal tiene un punto de ebullición más alto. La cantidad de sal depende de tu gusto, pero recuerda que solo una mínima parte de ella se adherirá al alimento. Lo más tradicional es ir probando el clásico ensayo y error, pero no te pases, pues como veremos en otro apartado, se puede reutilizar este agua… Prosigue con tu lectura para conocer los 8 puntos restantes…

2. No moverla cuando entra en el agua

Los primeros minutos de cocción son los más importantes para asegurarte de que tu comida no se va a pegar entre sí. Así que sumerge tus espaguetis o macarrones lo más rápido posible y acto seguido comienza a desplazarlos de un lado a otro. Puede sonar tedioso y desagradable, pero es mejor que encontrarte con un mazacote al final. Continúa haciéndolo hasta que esté preparada, notarás los resultados en su calidad…

3. No servir un poco del agua en la que hirvió

Si estás haciendo una salsa, utiliza un poco del agua almidonada sobrante tras cocer la pasta. Añadirá una textura suave al líquido sin tener que reducirla mucho. Simplemente salva una taza o dos de esta solución acuosa y entonces ponla paulatinamente mientras preparas el acompañante de tu plato. No necesitarás llenar el vaso, pero es mejor tener a mano bastante para poder trabajar con este peculiar ingrediente…

4. No revisar si se ha hecho en el momento justo

Cuando pongas definitivamente tu alimento a hervir, programa una alarma con un periodo de tiempo dos minutos menor al que se indica en la bolsa del producto. Ese momento es el indicado para comenzar a probarla y ver si ya está hecha, para conseguir el gusto propio ideal, y no cocerla ni un segundo más de la cuenta. Existe un truco antiguo que se basa en lanzar un espagueti contra una pared de azulejos, si se queda pegado estará totalmente listo…

5. No secarla tras cocinar

Todos los italianos sufren al probar o ver que un plato de pasta no está cocinado “al dente”, es decir, con una textura que no es totalmente blanda al paladar. Aunque hayas contado perfectamente los minutos de preparación, el cereal se continuará haciendo si no retiras el candente agua. Cuando termine la ebullición simplemente retírala e inmediatamente sácala del líquido. Así se mantendrá “ilesa” de pasarse…

6. Enjuagarla

A no ser que estés utilizando este alimento para hacer un plato frío, como podría ser una ensalada, deberías no aclararla tras escurrirla. Si lo haces, le quitará el almidón extra que le queda de la cacerola y que hará el resultado final mucho más delicioso. Por otro lado, si lo haces con agua fría le bajarás la temperatura, y todos sabemos que es mejor bien calentito. ¿Conocías este detalle? ¡No dejes de probarlo para perfeccionar tus recetas!

7. Dejarla en el colador

Lo más recomendado sería añadir la pasta a la salsa en el momento exacto en el que se seque. Cuanto más se quede en el colador, más posibilidades hay de que se pegue entre sí, y no es agradable para ingerir. Para que esto no te ocurra más, ten en cuenta los periodos de tiempo que te llevarán cada elemento por separado y comienza a hervir en los minutos finales. ¡Los pequeños detalles son los que crean la excelencia!

8. No conocer que salsa es la indicada

El aparejamiento del tipo con su respectiva salsa es por supuesto un asunto de gustos, pero existen más de una guía que son buenas para seguir si realmente quieres sacarle el mayor partido. Por ejemplo, el pesto, que posee una textura delicada y ligera casa de manera genial con el rotini y el fusilli (tornillos o espirales), porque sus formas hacen que este condimento se adhiera a sus partes de mejor manera. Sólo fíjate en los menús de los restaurantes más prestigiosos…

9. Cocinar todos los ingredientes a la vez en una olla

Hacerlo todo en una cazuela no es muy tradicional, pero si no tienes mucho tiempo y quieres limitar el número de cosas que limpiar, puede ser una buena solución. Cocinar todo junto no significa hacerlo al mismo tiempo. Haz cada elemento por etapas para evitar que ciertos elementos se hagan de más. Si estás incluyendo la carne, dórala en un poco de aceite de oliva con sal y pimienta. Cuando esté en su punto retírala para añadirla al final… Así llegamos al final de nuestro listado, ¿qué te ha parecido? Si te gustó dale like y comparte con tus allegados.

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